De incógnito por ellos

Condición

Agosto 19, 2008 · 18 comentarios

Da igual si fumo 20 cigarros cuando camino sola, si duermo 4 horas por noche y me levanto de mal humor. Da lo mismo si en cada caminata vivo los romances más dorados del cine clásico. Yo sueño y de eso vivo. Nunca muero, siempre sobrevivo. Esa es mi condición. Que él quiera acompañar mi soledad. Que ame mi vuelo y que yo adore sus sueños.

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Agosto 17, 2008 · 23 comentarios

          Dis

                   tan

                              cia

 

¿Si grito fuerte me escuchás?

 

(Quizás seamos dueños, hijos y pedazos de cosas que pasan, se entrecruzan y a veces “casualmente” nos tocan, apenas rozan o atraviesan con tal intensidad que al intentar exponerlas a la vista, o a la más profunda mirada, son apenas observables y mucho menos convincentes.
Quizás sea cuestión de no pensarlo, ni siquiera intentar expresarlo.
Que muera lento e irrealizado, ahogado en la inexistente nada de nadie.)

Va a tener que ser grande la chispa, para que me encienda.

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Espero curarme de tí.

Agosto 15, 2008 · 11 comentarios

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno, me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Sabés cómo te digo que te quiero cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”, “¿sabés manejar?”, “se hizo de noche”… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

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InterAmerican Airlines.

Agosto 14, 2008 · 10 comentarios

Pling-plung…(sonido de llamado de avión a los pasajeros)(estilo “campanita”)

“Señores pasajeros:

La tripulación del Boeing 747 de Interamerican Airlines con destino a Roma, a través de su capitán Juan Enrique Mastragello, quiere informarle que por un desperfecto técnico, en breves instantes el avión se ira bien a la mierda.

Les rogamos mantener la calma, y fallecer lo mas tranquilamente posible, para evitar escenas de pánico generalizado.

Desde ya, les agradecemos haber volado con Interamerican Airlines, su compañia de confianza.”

Pling-plung

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Pling-plung. (the same sound as in spanish)

“Ladys an Gentlemans:

The crew of Interamerican Airlines Boeign 747 to his pilot, Juan Enrique Mastrangello, would like to inform the passengers that we have a tecnical problem and in a few minutes, the airplane is about de fucking crash.

We beg you to stay calm, and to die as quiet as possible, to avoid a general panick attack.

Thank you for flying in Interamerican Airlines, your confidence company.”

Pling-plung…

 

 

LadyJojo!!!! Happy Birthday!!!

Pasala lindo y borda bien el paracaidas!

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Felíz Día!!!

Agosto 10, 2008 · 21 comentarios

Como dije en el post anterior, nadie deja de tener 10 años. Todos tenemos 10 años, 9, 15, 3, 11, 18, 20, y todos los números anteriores al que tenemos hoy como edad. Solo que a esos 10, le sumamos algunos, varios o muchos más, para explicarle a la gente que tan grande somos, que crecimos, que no somos más inocentes. Y les damos el gran número. Ese que define si tomás o no alcohol, si manejás o no, si sos grande… o no. E insistimos en olvidárnos que todos tenemos 10…

Nadie lo explica tan bien como Saint Exupéry, en un libro que leí y seguiré leyendo siempre:

“Si les he contado de todos estos detalles sobre el asteroide B 612 y hasta les he confiado su número, es por consideración a las personas mayores. A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle. Si les decimos a las personas mayores: “He visto una casa preciosa de ladrillo rosa, con geranios en las ventanas y palomas en el tejado”, jamás llegarán a imaginarse cómo es esa casa. Es preciso decirles: “He visto una casa que vale cien mil pesos”. Entonces exclaman entusiasmados: “¡Oh, qué preciosa es!” “

Pero nosotros, que sabemos comprender la vida, nos burlamos tranquilamente de los números. A mí me habría gustado más comenzar esta historia a la manera de los cuentos de hadas. Me habría gustado decir:

“Habia una vez un principito que habitaba un planeta apenas más grande que él y que tenía necesidad de un amigo…” Para aquellos que comprenden la vida, esto hubiera parecido más real.”

El Principito- Saint Exupéry

 

Por eso, mi felíz día va dedicado especialmente a dos niños, pequeños y grandes a la vez.

Pequeños porque el primero me llega a la cintura y dice “tero jubo” en vez de “quiero jugo”, y el segundo porque me llega a la barbilla y hace que sea un ratito niña todos los días.

Y grandes porque lo son, al menos en mi vida. El primero, Santino, es mi sobrino. Y me llena las tardes de “por qués” sin explicación posible, y quiere llevarme al cielo con una escalera, a arreglar una estrella que titila “porque se dompió, tía”. Y el segundo, pero no por eso menos importante, es mi hermano Manu, porque él y solo él, me enseñó que se pueden levantar paredones inmensos puestos por la vida, que cuestan y duelen, pero aún asi… se puede seguir sonriendo.

Y a ustedes, porque hoy somos todos niños de 10 años. O de los que más les guste…

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